Mide qué tan probable es que te recomienden, qué tan satisfechos quedaron y qué tanto esfuerzo les costó. La respuesta queda en su expediente.
Te enteras de que el cliente estaba molesto cuando cancela.
Una encuesta corta en el momento correcto adelanta esa conversación semanas. Y como la respuesta se guarda en su ficha, cualquiera que lo atienda ve cómo viene.
De una nota suelta a una señal que sirve.
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Eliges qué medir
Recomendación después de una compra, satisfacción al cerrar un ticket, esfuerzo tras una atención. Cada tipo trae sus preguntas armadas.
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Se comparte por enlace
En un correo, al cerrar un ticket o donde tenga sentido. Con tu marca y sin pedirle al cliente que se registre en nada.
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La respuesta actúa
Se guarda en el expediente y, si la nota es baja, arranca lo que hayas configurado: una tarea, un aviso o un ticket.
Preguntar bien, en el momento correcto.
Los cinco tipos que sirven
Recomendación, satisfacción, esfuerzo, encaje con el mercado y voz del cliente. Cada uno con sus preguntas ya planteadas.
La pregunta cambia según la respuesta
Al que te califica bajo le preguntas por qué; al que te califica alto le pides una reseña. Sin mandar dos encuestas distintas.
Una mala nota dispara algo
Crea la tarea, avisa al responsable o abre el ticket. La calificación baja deja de ser un número en un reporte.
La respuesta vive en el cliente
Su calificación queda en su expediente. Quien lo atienda mañana sabe cómo viene sin abrir un reporte aparte.
Sin encuestar de más
Defines cuánto debe pasar antes de volver a preguntarle a la misma persona. Nadie recibe tres encuestas en un mes.
Tendencia, no fotos sueltas
Cómo se movió la calificación de un cliente a lo largo del tiempo. Una caída se ve venir antes de la cancelación.
Medir la satisfacción sin volverte molesto.
El error más común es preguntar demasiado y no hacer nada con la respuesta. Las dos cosas están cubiertas.
- Cinco tipos con sus preguntas y escalas ya planteadas
- Ramificación: la siguiente pregunta depende de la respuesta anterior
- Seis acciones automáticas de seguimiento según el resultado
- Frecuencia mínima entre encuestas para la misma persona
- Página pública con tu marca, sin registro para responder
- Respuesta anónima o identificada, según elijas
- Calificación guardada en el expediente del cliente
- Gráfica de evolución por tipo y por cliente
Lo que suelen preguntarnos
¿Cuál tipo debería usar?
Si quieres saber si te recomendarían, la de recomendación. Si quieres evaluar una interacción concreta, la de satisfacción. Si sospechas que usarte cuesta trabajo, la de esfuerzo. Se pueden usar varias en momentos distintos.
¿Cada cuánto conviene preguntar?
Depende del tipo, pero el sistema te protege con un mínimo configurable entre encuestas para la misma persona, para que nadie reciba tres en un mes.
¿Qué pasa si alguien califica mal?
Lo que tú decidas: crear una tarea para su responsable, avisar a alguien, abrir un ticket o mostrarle un mensaje distinto al terminar. Ese es el punto de tenerlo dentro del CRM.
¿Puedo responder de forma anónima?
Sí, es configurable. La anónima suele traer respuestas más honestas; la identificada te permite actuar sobre un caso concreto. Depende de qué vas a hacer con el resultado.
¿Listo para tener esto funcionando?
Estamos abriendo acceso por grupos.
Entra a la lista y te avisamos cuando sea tu turno.